lunes, 24 de enero de 2011

El alarmismo

Sucediò que lo primero que escuche muy de mañana fueron tres llamadas telefònicas para preguntar no se si por mì estado o por alguna informaciòn del tiroteo ocurrido durante el transcurso de la madrugada.

A mi juicio, la balacera mencionada no era para causar una alarma a nivel ciudad, como ocurriò. Nada mas basta sopesar el hecho de que se suspendiò la labor escolar, no solamente del area circunvecina a los hechos, sino de casi toda la ciudad (de cuatrocientos mil habitantes).

Los medios informativos mas populares duraron horas hablando e informando de lo mismo. ¿Y cuàl fue el resultado?, casi automaticamente el tema del dìa entre el pueblo mochitense fue la famosa "balacera" que dejo sin dormir a mas de uno.

Yo califico al fenomeno ocasionado por los medios como un alarmismo. Pienso que a ese tipo de hechos no hay como ignorarlos hasta donde sea prudente. Porque sino pasa lo que pasa. Que desagradable que se traiga durante el dìa la mente embotada por los hechos ocurridos, si al fin y al cabo la poblaciòn ya sabe que esas cosas suceden en nuestra regiòn, se toman precauciones (como no salir hasta muy tarde), y nada se puede hacer para cambiar aquello. Y sobretodo, hay cien noticias mas importantes que esa. Como por ejemplo, es una buena noticia el hecho de que se abre una microempresa el mismo dìa. Una noticia tiene la primer plana y la otra esta relegada al rincòn informativo. ¡Què negligencia! del periodismo.

Los actuales incitadores del pànico o sembradores del miedo son un sector muy grande del periodismo empresarial. Son esos a los que que SanPablo advierte de que no sean sus lenguas espadas afiladas, porque son capaces de matar. Y lo que matan es el ambiente de confianza y tranquilidad que debe prevalecer entre la poblaciòn.

Pdt. Creo que en algùn momento surgirà un mejor periodismo, lo necesitamos

domingo, 23 de enero de 2011

Buena tarde de domingo

Esta tarde tuve la fortuna de asistir a una final de futbol en la que participaba un equipo del cual yo soy Director Técnico. Perdieron, pero verdaderamente eso no es lo importante. ¿Saben porque?, porque ganaron mucho con la derrota. Creo que es muy conveniente que los deportistas seamos conscientes de eso.

Voy a explicarme: los muchachos, a decir verdad, jugaron bien; se podría decir que dominaron el partido; tuvieron mayores llegadas de peligro, mayor posesión de balón, además de que individualmente eran mejores. Finalmente no basto nada de lo anterior para quedarse con la victoria. No es menos cierto el hecho de que los muchachos lucharon durante todo el partido por quedar campeones. Perdieron tres a dos.

¿Qué se les puede decir después del partido?, creo que es importante lo que se les pueda decir, si el comentario va en el sentido de resaltar los aspectos positivos que se mostraron a lo largo del partido; y también dejar un espacio para reconocer errores. Una microevaluación.

Pienso que la derrota es el crisol del deportista, es doloroso, penoso y hasta cierto punto peligroso. El deportista necesita de apoyo moral para esos momentos dificiles, porque asi es como puede aprovechar las derrotas para construir las futuras victorias.

Gracias a Dios, creo que Dios esta tarde me dió las palabras indicadas para hablarles a estos muchachos, pienso que les hizo un pequeño bien el comentario que esbozé, y porsupuesto que yo quede conteto por haber contribuido en algo para el bien de ellos,

Conclusíón. El deporte es un juego pero es serio, es aventura y por lo tanto con riesgos, y es un crisol donde se forma el espiritu.

San Juan Bosco, ora pro nobis
María Auxiliadora, ora pro nobis