sábado, 25 de septiembre de 2010

La igualdad

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Con estas palabras nuestra Madre Santísima manifestaba su rechazo absoluto a la desiguladad hiriente que tantas veces se mira en nuestra sociedad. Me refiero a esa praxis de vida de muchas personas en la que estas miran y tratan al prójimo por debajo del hombro. Este hecho es despreciable, y es el resultado de una de las semillas de cizaña que sembro el maligno en los campos del Altísimo y que existe en ocasiones hasta entre los miembros de la Iglesia de Cristo; con cuanta mayor razón fuera de la Iglesia.

Mi Nación mexicana tiene un alma que ha sufrido en demasía estas situaciones de injusta desigualdad, a tal grado que ha empujado a buenos católicos a caminos terribles; tal es el caso del Curas Hidalgo, Morelos y Mariano Matamoros, por citar algunos del periodo de la independencia de México. Del periodo de la revolución se tienen a buenos católicos laicos que tomaron el mismo camino tortuoso como fueron: José Vasconcelos y Emiliano Zapata.

México tiene que reconocer está herida que ocasiona la desigualdad en el tejido social. Solo cuando la sociedad reconozca esto y pongan manos a la obra, es cuando México va crecer vertiginosamente. La desigualdad ha desunido a mi pueblo, lo ha enemistado, lo ha separado, yo no quiero seguir llorando por esta herida. Ya se ha llorado y sangrado durante siglos, ya es hora mexicanos que seamos humildes y miremos y tratemos al otro como alguién tan digno como yo mismo.

La Virgen de Guadalupe es un ejemplo de igualdad, ella a puesto en un mismo nivel al rico y al pobre. Uno lo puede comprobar en esa advocación de Guadalupe, porque lo mismo tiene razgos indios como españoles. Lo cuál significa que ella quiere la convivencia fraterna no los sucesos de soberbia entre sus hijos.

Santa Madre, ora pro nobis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario