Entiendo que los seleccionados tienen una clara inconformidad con la Directiva de la Selección Mexicana. Entiendo que tienen derecho a la privacidad. Entiendo que se han cometido muchos errores en el manejo de la Selección Mexicana. Entiendo que tienen todo el derecho de hacer público su malestar por algunas situaciones que rodean y que habitan dentro de la Selección. Y Entiendo que se busquen medios o medidas por parte de los mismos seleccionados para mejorar la situación de la Selección.
Lo que no entiendo es porqué si dicen que pertenecer a la Selección Mexicana "es y será siempre un orgullo", están dispuestos a darle la espalda si no hay una Directiva competente. Tampoco entiendo porqué si todos los seleccionados saben perfectamente lo que representan para el Pueblo cuando traen "la verde", en especial para los niños y los jóvenes, están dispuestos a renunciar a ello por el hecho de tener adversidades extradeportivas. Y finalmente no entiendo porqué se han olvidado algunos seleccionados en que son personajes públicos y que lo que hagan dentro y fuera de la cancha interesa (sin justificar la intromisión de los demás en la vida íntima de las personas) porque están llamados a ser buenos ejemplos, en toda la extensión de la palabra, para la juventud.
El seleccionado debe saberse y sentirse elegido por Dios, para la misión de ser fuente de inspiración para el Pueblo en su búsqueda de un mejor México. Y no hacen bien los seleccionados que renuncian a esta misión, México lo resentirá y Dios se entristecerá y enfadará.
Pido a Dios para que los seleccionados que suscribieron la carta recapaciten.
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